|
|
 |
Un tío se sienta en la barra de un bar y le dice al camarero:
- ¡Ponme un quinto!
El camarero se lo pone... Al momento dice:
- ¡Camarero otro quinto!
- El camarero vuelve a ponérselo
Mas tarde vuelve a pedir otro quinto, y otro, y otro... cada vez con la voz más enredada. Cuando se cansa, se levanta y se marcha con toda normalidad.
El camarero, viendo que se iba sin pagar le dice: "Oiga, y los quintos ¿qué?"
A lo que el borracho responde: "¿Los quintos? ¡Que rompan filas!".
|
 |
|
|