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¡Alto! le grita el motorista a un conductor que iba haciendo eses por la carretera.
- Ande, baje y tóquese la rodilla y la nariz con la mano.
El conductor, a duras penas intenta hacer esta maniobra y por tres veces da con la boca en el suelo.
- Venga, venga. A ver, intente andar sobre la raya continua sin salirse.
El probre conductor, no atinaba ni siquiera a pisar la indefensa raya.
Y el motorista, le increpa y le dice:
- Ale, ale, venga para acá y sople por este aparatito.
A lo que contesta el pobre conductor:
- ¿Qué pasa? ¿Que todavía no se lo cree?
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